Loxoscelismo necrótico palpebral y reconstrucción con autoinjerto cutáneo. Reporte de un caso




Juliana M. Morales-Avalos, Médico Oftalmólogo Oculoplástico, Servicio de Oftalmología, Hospital General de Culiacán «Dr. Bernardo J. Gastelum», Culiacán Rosales, Sinaloa, México Adolfo J. Torres-Moreno, Médico Oftalmólogo del Segmento Anterior, Servicio de Oftalmología, Hospital General de Culiacán «Dr. Bernardo J. Gastelum», Culiacán Rosales, Sinaloa, México Román Zamora-Gómez, Servicio de Infectología. Hospital General de Culiacán, Culiacán, Sinaloa, México Hiram J. Arce-Sanchez, Médico Radiólogo, Jefe del Departamento de Radiología, Hospital General de Culiacán «Dr. Bernardo J. Gastelum», Culiacán Rosales, Sinaloa, México


En nuestro medio son frecuentes las mordeduras por arañas venenosas debido a que su presencia abarca la mayor parte del país. Las dos especies más comunes son la araña violinista o parda (Loxosceles reclusae) y la araña capulina o viuda negra (Latrodectus mactans). Se consideran venenosas porque provocan una lesión cutánea por la mordedura, seguida de la inoculación de sustancias tóxicas que lesionan los tejidos, condicionando alteraciones fisiopatológicas de gravedad variable. La necrosis es característica de la mordedura por loxosceles, conocida como loxoscelismo. Presentamos el caso de un paciente de 56 años, sin antecedentes patológicos sistémicos, que desarrolló un cuadro inflamatorio que involucró el párpado superior a la región orbitaria extraconal superior. Su evolución a la necrosis requirió debridación de tejidos y reconstrucción con autoinjerto cutáneo de espesor completo del párpado superior contralateral, con una evolución satisfactoria.



Keywords: Mordedura de araña venenosa. Loxoscelismo. Loxoscelismo necrótico palpebral. Autoinjerto cutáneo. Reconstrucción palpebral.